Cómo hacer un buen testeo

  • por Karina Hyland

Cuando estamos insertos en el desarrollo de una nueva página web o app, solemos meternos tan profundo en el tema y su navegación que es difícil tomar distancia para saber si lo estamos haciendo bien o no tanto. Para no tener que hacer procesos mentales complejos de abstracción y lograr ver el proyecto sin ojos de desarrollador (o diseñador), es mejor preguntarle la opinión a un amigo que no sepa nada sobre el proyecto. A esto se le llama formalmente: testeo.

En todo proceso de diseño de una interfaz, desde la navegación hasta cómo se ve, es fundamental escuchar a tus posibles usuarios para saber cómo mejorar los errores y dirigir el desarrollo según sus observaciones. Una vez que se tiene un primer prototipo funcional de tu interfaz se pueden empezar a hacer testeos para saber cómo tus usuarios están respondiendo al diseño.

El primer paso para esto, es tener claro el perfil de tu usuario o la audiencia a la cual quieres llegar. Puedes realizar esto creando uno o más arquetipos que calcen en el perfil definido. Luego puedes buscar a personas que se adecuen a tu arquetipo. El segundo paso es elegir el tipo de testeo que quieres realizar. Hay dos principales formas de testear una interfaz, una que genera resultados cualitativos y la otra, cuantitativos.

Para la primera forma, se necesita que el usuario esté físicamente en el mismo lugar que la persona que está realizando el testeo. De esta manera, puede observar directamente cómo navega, su interacción con el dispositivo, sus expresiones faciales, etc. Es ideal crear una pauta para que el observador sepa qué cosas debe poner especial atención. Esto dependerá de la etapa en la que se encuentre el proyecto y cuáles son los aspectos o puntos débiles que se están evaluando. Cronometrar el tiempo que se demora en navegar la interfaz también puede darnos datos interesantes sobre el funcionamiento. Al finalizar la observación, es recomendable hacer una entrevista abierta al usuario. Esto servirá para conocer sus impresiones generales u otro tipo de información que se pueda obtener a través de una conversación.

El segundo método de testeo cuantitativo se puede hacer a través de una encuesta y es posible realizarla sin que el usuario esté físicamente en el lugar del testeo. Aunque hay infinitas maneras de hacer testeos cuantitativos, en el 2001 se desarrolló el USE questionnaire. Fue desarrollado de la manera más general posible que puede aplicarse fácilmente a casi todos los proyectos. Aquí el detalle y algunos tips para aplicarlo.

Primero es bueno saber por qué se llama USE questionnare. Viene de las tres aristas que componen el test: Usefulness, Satisfaction y Ease of Use.

Cada ítem tiene una serie de frases declaratorias que el usuario debe evaluar en una escala de 1 a 5, siendo 1 muy en desacuerdo y 5 muy de acuerdo.

Usefulness mide la utilidad de la interfaz presentada. No confundir con usabilidad. La usabilidad engloba la utilidad y la facilidad de uso, pero en este caso se miden por separado. Los ítems a se detallan a continuación (los que están en itálica pueden no aplicar a todos los casos).

  • Me ayuda a ser más eficiente
  • Me ayuda a ser más productivo
  • Es útil
  • Me da más control sobre mis actividades diarias
  • Me facilita hacer las cosas que quiero lograr
  • Me ahorra tiempo
  • Cumple mis necesidades
  • Hace todo lo que espero que haga

 

La satisfacción del usuario es fundamental para conocer cómo el éxito de tu interfaz. Se miden los siguientes puntos:

  • Estoy satisfecho
  • Lo recomendaría a un amigo
  • Es divertido de usar
  • Funciona como quiero que funcione
  • Siento la necesidad de tenerla
  • Es placentero de usar
  • Es increíble

 

Finalmente la facilidad del uso se puede medir con las siguientes declaraciones:

  • Es fácil de usar
  • Es simple de usar
  • Es amigable
  • Requiere de los mínimos pasos para lograr lo que quiero
  • Es flexible
  • No requiere de mucho esfuerzo
  • La puedo usar sin instrucciones escritas
  • No noté ninguna inconsistencia
  • Puedo enmendar mis errores rápidamente
  • La puedo usar satisfactoriamente todas las veces

 

De esta área, se desprende una sub-área que puede ser utilizada si el caso así lo amerita. Es la facilidad de aprendizaje y se utiliza cuando la interfaz será ocupada más de una vez.

  • Aprendí rápidamente a usarla
  • Recuerdo fácilmente como usarla
  • Es fácil aprender a usarla
  • Soy hábil rápidamente cuando la uso

 

Una vez evaluados todos los ítems que se incluyen, construir la encuesta es muy fácil. Se seleccionan los 3 o 4 ítems por categoría más relevantes para el caso y se ponen seguido de la escala de evaluación de 1 a 5. 

Los resultados nos permitirán comprender como los prototipos progresan en sus versiones y hacia dónde dirigir el desarrollo de nuestra interfaz. Escuchar a nuestros potenciales usuarios e iterar con el diseño es fundamental para hacer una interfaz exitosa.

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