Frameworks, un manjar

  • por Pablo Caviedes

Un tema recurrente en Nnodes sin duda alguna es la gastronomía: “Anoche fui a un restaurant que estaba increíble…”, “El fin de semana comí en un lugar decepcionante…”, “Este jueves tengo un cumpleaños y habrá torta”, son sólo algunas de las oraciones que escuchamos día a día en la oficina. Hay quienes prefieren los platos salados, otros la comida nutritiva, hay veganos y amantes de la carne. Por mi parte, me declaro un fanático de los postres y en especial, las tortas.


¿Qué tiene que ver esto con una empresa de desarrollo de software y aplicaciones móviles como Nnodes?

Aunque no lo crean, sin mayor esfuerzo es posible realizar una analogía entre cumpleaños, tortas, frameworks y lenguajes de programación, obteniendo un resultado bastante razonable.

Para comenzar, y sólo a modo de aclaración, dejaré fuera de todo análisis aquellos cumpleaños sin torta. Si ud. me tiene en su lista en un caso como ese, mejor ni me invite. Eso es como un framework sin lenguaje: Express sin Javascript, Rails sin Ruby. No tiene sentido, por lo que ni siquiera me detendré a analizar esa opción.


Lo decepcionante

Un clásico cumpleañero sin duda son las tortas de panqueque naranja, selva negra o de cuchuflíes (una aberración, ni siquiera entiendo como la pueden llamar “torta”). Muchos estarían de acuerdo adquiriendo un producto como ese, comprándolas por compromiso y con la intención de “salir del paso”. Creen que a la mayoría de las personas les encantan, pero en el fondo solamente significa que no entienden nada, pues jamás he escuchado a nadie referirse a una de esas tortas como si fuesen una maravilla. Es algo así como un framework PHP: Codeigniter, CakePHP, Symfony, entre muchos otros, en los que a pesar de intentar renovarse y volver a ubicarse como una tecnología de punta, los desarrolladores estudiosos y documentados están optando cada vez más por otras alternativas más modernas, mejor diseñadas y con mejor materia prima.


Lo bonito: Interfaces y fondant

Tenemos, por otro lado, las tortas que son una bonita cubierta sin el correcto relleno. Aquellas que parecen increíbles desde afuera, pero que al comer un trozo, la decepción es mayúscula. Tal es el caso de la mayoría de las tortas decoradas con fondant que se ven en programas de televisión como CakeBoss o en cumpleaños de princesas. Hay algunas que son preciosas, pero generalmente su sabor es decepcionante. Ya estarán imaginando que cualquier framework orientado en la interfaz puede asemejarse a esto. React, Angular, Ember, etc. por si solos son capaces de enamorar a cualquiera, pero en el fondo son una ilusión. Necesitan un backend para poder sacar el máximo partido de sus capacidades: Básicamente necesitan manjar.


Lo realmente bueno: El manjar

Finalmente, existen tortas que no decepcionan. Manjar nuez, huevomol manjar, la torta de tres leches. Incluso algunos dirían que merengue lúcuma o merengue frambuesa podrían considerarse parte de este selecto grupo. Éstas son equivalentes a programar una aplicación web con Django, Ruby on Rails o algún framework frontend con un backend como Node.js o cualquiera de los recientemente mencionados. Todos(as) son una excelente alternativa, cada uno(a) con sus ventajas y desventajas. De manera relativamente rápida, esas tecnologías te puede llevar a tener una aplicación web funcional, pero que puede llegar a tener problemas de sobrecarga si comienza a escalar y no hacemos nada al respecto. Lo mismo ocurre con una gran torta, los invitados comienzan a repetirse hasta el momento en que sencillamente se acaba.
 

Podría alargarme demasiado, pero en el fondo quiero transmitir que es difícil escoger el framework adecuado. Depende del objetivo, de la experiencia de los desarrolladores, el usuario final, tiempo, costos y un sinnúmero de otros factores que se deben analizar caso a caso. Sin embargo, hay algunas apuestas que son más seguras que otras. Ocurre algo similar con las tortas. Hoy en día no pensaría comenzar un desarrollo utilizando PHP o ASP.NET (obviamente puede haber excepciones) ni invitar a mis amigos a mi cumpleaños habiendo comprado una torta de piña o amapolas (obviamente aquí no hay excepciones). En ese caso, creo que lo más sano es rechazar el proyecto o definitivamente suspender el festejo. Por otro lado, Django, Rails, Angular, React, Node.js, parecen ser apuestas más confiables y seguras, algo así como la torta de huevomol de la Dulcería Violeta.

Referencias

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